¿Nació el café en Etiopía o en Yemen? La respuesta es: en los dos. Un recorrido por el origen botánico y cultural del café.
¿El café nació en Etiopía o en Yemen?
La respuesta correcta es: en los dos, pero de formas distintas.
La planta de Coffea arabica tiene su origen en Etiopía, donde crecía de forma silvestre antes de convertirse en cultivo. Yemen, en cambio, fue decisivo para transformar el café en una bebida consumida de forma habitual y en un producto comercial.
De Etiopía a Yemen
El arábica procede de los bosques de Etiopía. Allí comienza la historia botánica del café.
La conocida historia de Kaldi, el pastor que descubrió sus efectos al observar a sus cabras, forma parte de la tradición popular, pero no existe evidencia histórica que permita considerarla un hecho.
Lo que sí sabemos es que el café llegó a Yemen, al otro lado del mar Rojo, donde su cultivo y consumo comenzaron a desarrollarse de forma importante durante el siglo XV.
Allí empezó a beberse, entre otros contextos, en comunidades sufíes que lo utilizaban para mantenerse despiertas durante largas vigilias.
Cuando el café empezó a viajar
Yemen también fue clave para su comercio.
El puerto de Moca se convirtió en uno de los principales puntos de salida del café hacia otros territorios. Desde allí, la bebida se extendió por Oriente Medio y más tarde llegó a Europa.
Durante los siglos siguientes, su cultivo se desplazó hacia Asia y América, hasta convertirse en una bebida presente en culturas muy distintas.
Por eso, hablar del origen del café implica hablar de dos lugares.
Etiopía nos lleva al origen de la planta. Yemen, al nacimiento de la cultura del café tal como empezó a extenderse por el mundo.